“LO TENGO EN LA PUNTA DE LA LENGUA”

El equipo de INFOMAYOR se complace en presentar la nota de la Esp. Bettina Roumec y el Lic. Vicente Armendariz, en la sección publicaciones de la página web.

Fenómeno de la punta de la lengua

“LO TENGO EN LA PUNTA DE LA LENGUA…”
Dificultades en la producción oral asociadas al proceso de envejecimiento
Algunos apuntes para conocer, comprender y disponer de recursos para su manejo.
Esp. Bettina Roumec, Lic. Vicente Armendariz.

En el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud de la OMS (2015) se define el
envejecimiento saludable como el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional
que permite el bienestar en la vejez. La capacidad funcional incluye todas las capacidades físicas
y mentales que se pueden utilizar en un determinado momento y en relación al entorno que se habita.
Por otra parte, la salud neurocognitiva debe ser definida no sólo como la ausencia de enfermedad,
sino también como el desarrollo y la preservación de la estructura cognitiva multidimensional, que
permite a las personas mantener lazos sociales, un sentido de propósito en curso y las habilidades
para funcionar de forma independiente. Cuando las personas preocupadas por sus síntomas
neurocognitivos participan de intervenciones, los objetivos se focalizan en mejorar la función,
incrementar el nivel de la participación en actividades significativas y el manejo de los problemas
cotidianos. Carlos Mías (2018), por su parte, estima que, a partir de los 50 años, o quizás antes, es
habitual la presencia de quejas subjetivas de fallas mnésicas. En principio, dichos olvidos no
necesariamente responden a una patología, sino que pueden ser provocados por falta de
estimulación mental, ausencia de utilización de estrategias de recuerdo, fallas atencionales en
actividades automáticas de la vida diaria, interferencias cognitivas producidas por rumiación mental,
ansiedad o depresión, aumento de las exigencias a través de las multitareas, entre otras.

Ahora bien, es sabido que a lo largo del proceso de envejecimiento el cerebro presenta
cambios cuantitativos y cualitativos en: número de neuronas, extensión dendrítica, número y
estructura de sinapsis. Si bien hay ciertas funciones cognitivas que declinan con la edad y son
especialmente vulnerables al envejecimiento, existen funciones que permanecen indemnes a lo largo
del tiempo. En relación a esta temática, Labos, Del Río y Zabala (2009) han observado que en las
personas mayores la activación léxica está conservada, especialmente en su aspecto pasivo: en
otras palabras, el vocabulario aumenta o se mantiene, al igual que la capacidad de reconocer y
comprender palabras y conceptos. Por otra parte, estos aspectos deben atenderse a la luz de dos
variables determinantes como son el acceso a la educación y a las prácticas culturales.

Según Rodríguez Ferreiro y Cuetos (2012) la producción oral es una actividad compleja y en
la que intervienen varios procesos cognitivos, que a fines ilustrativos comprende varios pasos:
primero requiere transformar las ideas, pensamientos en un código o formato lingüístico, es decir,
encontrar las palabras u oraciones con las que expresar esa idea; luego de la activación de los
fonemas (dicho prontamente, de las letras) correspondientes a cada palabra en un orden correcto y,
por último, la efectiva articulación de esos fonemas a través del aparato fonador. Según estos autores
dicho sistema está muy bien entrenado ya que lo utilizamos desde nuestro nacimiento y se va
perfeccionando con el tiempo. Sin embargo, es preciso notar que existen situaciones en las que no
siempre funciona efectivamente, como pueden ser las ocasiones en las que se observan dificultades
para encontrar la palabra adecuada. Esta situación particular, conocida como el “fenómeno de la
punta de la lengua” (PDL), se caracteriza por poseer información parcial de esa palabra, pero no su
totalidad. Por ejemplo: nos encontramos frente al vendedor de un almacén; hay personas esperando
detrás nuestro, queremos pedirle… aquello que se coloca sobre una pizza. En estos casos,
usualmente podemos visualizar sus características perceptivas (color, textura), su función,
proveniencia, contexto de utilización; incluso podemos captar algunas de sus letras (proceso aquí
denominado «reenvío de segmentos fonológicos o fonemáticos»), pero la pieza léxica en su
completud, es decir, la etiqueta muzzarella, no aparece en el momento que la necesitamos.

Labos, Del Río y Zabala (2009) dan cuenta de cambios cualitativos en la capacidad
lexical a raíz del proceso de envejecimiento, reflejada en una dificultad para encontrar los
nombres (especialmente nombres propios y palabras de baja frecuencia), un aumento en los
tiempos de reacción y el uso de perífrasis como técnicas compensatorias. Dichos problemas
refieren específicamente a las dificultades en recuperar la palabra adecuada más que a su pérdida
o disgregación. Esta manifestación suele generar incremento de ansiedad en el momento que ocurre,
preocupación, y ser motivo de consultas a especialistas. Según Juncos Rabadán et al. (2006) dicho
fenómeno se produce por un déficit en la transmisión de los sistemas o nodos explicitados con
anterioridad. Un PDL se produce cuando los nodos semánticos se activan, pero toda o parte de la
información fonológica permanece inaccesible; en otros términos, la excitación transmitida es
insuficiente para activar los nodos fonológicos correspondientes.

Bases generales para la intervención
A esta altura del desarrollo resulta relevante introducir el concepto de plasticidad cerebral,
descrito por Flavia Galaverna (2019) como la capacidad de las neuronas para alterar su estructura
y función en respuesta a una variedad de requerimientos internos y externos entre los que se
encuentra el reentrenamiento de las funciones. Siguiendo a Galaverna (2019), el uso, es decir, la
estimulación sostenida de las funciones cognitivas otorga una mayor protección neuronal –es decir,
previene y/o retrasa el deterioro y la degeneración de las funciones–. En otras palabras, el
entrenamiento cerebral específico mejora la plasticidad de la corteza. Ahora bien, es preciso señalar
que la modalidad en que se realice el entrenamiento varía la plasticidad de las conexiones
neuronales. En este sentido, la capacidad de adquirir nuevas estrategias y aprender nuevos
contenidos modifica los patrones de conectividad neural. Asimismo, es necesario instrumentar la
repetición durante un tiempo considerable para inducir cambios neurales a largo plazo. Por otra
parte, la transferencia de lo aprendido –trasladar, replicar un conocimiento específico adquirido en
un contexto particular a otro– puede mejorar la adquisición de comportamientos semejantes. Juncos
Rabadán et al (2005) sugieren que las estrategias más eficaces para mejorar el acceso al léxico en
este grupo etario son aquellas que se basan en el procesamiento consciente, arriba-abajo, no
constreñido por el tiempo y con tareas que utilicen claves fonológicas, contextuales y semánticas.
Por lo tanto, se considera que talleres específicos podrían ser un buen complemento del resto de los
talleres que atienden y estimulan las funciones cognitivas de manera integral, así como un espacio
colectivo que permita el desarrollo de las narrativas individuales y grupales de las y los participantes,
en consonancia con sus deseos, intereses y expectativas.

Otro aspecto relevante en el diseño de las estrategias socio-preventivas es el foco en la
función. Esta perspectiva se fundamenta en el “Paradigma de validez ecológica”, desde el cual,
según Mías (2018), se indagan y crean instrumentos para dar cuenta no sólo de los procesos que
subyacen en la ejecución de determinada tarea cognoscitiva, sino cómo estos impactan en la vida
cotidiana de las personas y en la determinación de la capacidad que tienen para llevar una vida lo
más independiente y autónoma posible según los recursos personales y del contexto disponibles.
Entendiendo a las personas mayores como sujetos de derecho, con saberes propios y
valiosos, de la importancia del lazo social y de una actividad con propósito, se estima que la
implementación de espacios que atiendan a necesidades específicas de índole cognitiva tal como el
PDL, en conjunto con los ejercicios desarrollados en el taller y a las actividades grupales y prácticas,
intervendrían en favor del acceso a la reserva activa lexical, no sólo por la orientación particularizada
de la propuesta, sino también en razón de que la puesta en práctica de las herramientas brindadas
colaborarían en el desarrollo de una atención y una mayor conciencia de estas problemáticas y
dificultades. El objetivo del taller consiste en que los y las participantes puedan atender a problemas
cotidianos y lingüísticos semejantes en distintos espacios y ocasiones. Por último, se busca
asimismo la propicia elaboración de un espacio de contención, distensión, escucha e intercambio en
la que las y los participantes puedan reconocerse como sujetos plenos y activos, así como priorizar
las conexiones de la comunidad erosionadas por el contexto de pandemia.

Instagram: @bettinaroumec
Mail: bsroumec@gmail.com

REFERENCIAS
Cuetos Vega, F. (2012) Neurociencia del lenguaje. Bases neurológicas e implicaciones clínicas.
Madrid, España: Panamericana.
Galaverna, F. (2019). Clínica neuropsicológica de las alteraciones emocionales y de la conducta.
Material de clases de la maestría en Neuropsicología. Universidad de Flores.
Labos, E.; Del Río, M. & Zabala, K. (2009), Perfil de desempeño lingüístico en el adulto mayor.
Revista argentina de neuropsicología, (13), 1-13.
Juncos Rabadán, O., de Juan, R. E., Pereiro Rozas, A. & Torres Maroño, M. (1998), Problemas de
acceso léxico en la vejez. Bases para la intervención, Anales de psicología, 14, (2),169-176.
Juncos-Rabadán, O., Facal, D., Álvarez, M. & Rodríguez, M. (2006) El fenómeno de la punta de la
lengua en el proceso de envejecimiento. Psicothema. 18 (3), 501-506
Mías, C. D. (2018) Metodología de Investigación. Estadística aplicada e Instrumentos de la
Neuropsicología. Guía práctica para la investigación. Córdoba. Argentina: Brujas
Organización Mundial de la Salud. OMS (2015) Resumen Informe Mundial sobre el envejecimiento
y la salud. Ginebra, Suiza. Obtenido de
http://www.who.int/about/licensing/copyright_form/en/index.html)